Por José Miguel García de la Torre, Iñigo Ayllón, Alberto Sánchez, Miguel Jiménez y Pablo Caballero

Los datos sobre licencias federativas en edad escolar reflejan que existe un estancamiento en la promoción deportiva de nuestros deportes en edades tempranas.

Nos encontramos  ante un problema general y común en todo el territorio y una de las claves es la involucración de los jóvenes e infantes en el proceso. Necesitamos que los clubes rejuvenezcan y que se comience a potenciar el montañismo, sus valores y todos los aspectos relacionados con el beneficio de realizar deportes en grupo y en la naturaleza además de generar una cultura preventiva y ambiental entre los futuros montañeros.

Este Plan Estratégico de Montañismo Escolar, Juventud y Familia fija como principal objetivo potenciar la vuelta a los clubes de los más jóvenes, generar un espacio de confianza, de ocio y aprendizaje al aire libre mediante los deportes de montaña y acercar los valores de montañismo a los que deben conformar la base de nuestros deportistas.

Trabajar en dos líneas activas como son la parte más deportiva y/o de competición en edad escolar y otra parte con un ámbito más social y de ocio mediante el deporte familiar y juvenil pero con un mismo objetivo nos hará crecer como federación y conformar el futuro de los montañeros adultos del mañana.

Para ello hay que trabajar en las diferentes etapas evolutivas de los menores y generar interés en cada una de ellas.

   – FAMILIAS: Es necesario generar confianza y costumbres federativas desde edades tempranas. Crear un ambiente en el que las familias tengan su lugar en la FEDME ayudará a que los más pequeños (infantil) tengan sus primeras experiencias en la montaña.

– INFANCIA:  Crear eventos y actividades a nivel de primaria, desarrollar un crecimiento optimo dentro de la organización de los clubes y mantener un contacto directo con entidades juveniles y docentes para que transmitan los valores del montañismo es necesario.

– JUVENTUD: Potenciar los valores FEDME entre los que serán los próximos montañeros adultos. Ir generando actividades que potencien el trabajo de la FEDME y lo dé a conocer entre los jóvenes para que puedan completar su formación como montañeros responsables.

Siguiendo esta línea creemos en el desarrollo del deporte de montaña en edad escolar, diferenciando entre deporte escolar participativo y deporte escolar competitivo.

El primero se centra en la búsqueda de la ampliación de la base de participantes, la iniciación y la promoción de nuestros deportes y en el segundo caso, estamos ante la detección de talentos, la tecnificación y la búsqueda del “rendimiento deportivo”, de los jóvenes participantes en nuestros programas.

Acciones conjuntas entre los centros de tecnificación, los técnicos y especialistas en estas edades, entidades de juventud, organizaciones educativas, familias, clubes y las Federaciones Territoriales serán en punto de apoyo para la ejecución de este Plan Estratégico de montañismo escolar,  juventud y familia.

2 pensamientos sobre “Deporte en Edad Escolar y Juventud”

  1. Es imprescindible que el plan estratégico contemple explícitamente la relación entre la FEDME y las federaciones territoriales con la educación formal, con los centros educativos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato. Junto al deporte en familia y al deporte en edad escolar, de clubes o administraciones públicas, el profesorado, especialmente el de Educación Física, se puede convertir en el tercer pilar del cambio y la consolidación de los deportes de montaña en particular y del deporte en la naturaleza en general.

  2. Buenos días. Totalmente de acuerdo Darío. La educación formal y en este caso los docentes pueden y deben ser un nexo de unión importante entre los valores del montañismo y los jóvenes. Generar actuaciones comunes entre todos y caminar juntos nos ayudará a conseguir los objetivos propuestos. Gracias por compartirlo.

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