Por Alberto Ayora, Manolo Taibo, Pedro Carrasco, Iñigo Ayllón, Iñigo Soteras, Dani Tercero y Manuel Calleja

La FEDME y sus federaciones autonómicas representan diversas modalidades y especialidades deportivas, que atraen a millones de personas cada año al entorno montañoso, no sólo a montañas nacionales, sino por todo el mundo.

La seguridad en montaña es un asunto de seguridad pública, y la propuesta de esta candidatura es que la FEDME es quien tiene que liderar, tomar la iniciativa y ser el referente a nivel nacional, en colaboración con otras organizaciones nacionales e internacionales, para que las actividades deportivas y recreativas en montaña se realicen con el nivel adecuado de seguridad.

Este objetivo de la FEDME, en cooperación con las federaciones autonómicas asociadas, siempre se ha caracterizado, y así seguirá siendo, por su transversalidad e inclusividad. El compromiso con la seguridad en montaña de la FEDME beneficia a deportistas federados y no federados, tanto en actividades federativas, competitivas y no competitivas, como en las actividades en montaña que realiza cualquier ciudadano.

Los grandes esfuerzos en materia de seguridad en montaña que ha realizado el mundo federativo de los deportes de montaña y escalada, no implica que estemos en una situación en la que podamos relajarnos, como demuestra el constante incremento de accidentes y rescates en montaña. Los retos crecen y se transforman, conforme se incrementa el número de personas que practican actividades deportivas y recreativas en zonas de montaña, los hábitos y prácticas deportivas también cambian, los factores ambientales y sociales evolucionan, y las expectativas y necesidades son cada vez más exigentes.

En este sentido, la FEDME debe potenciar la gestión de la seguridad en las instalaciones y áreas deportivas en montaña, algo que actualmente, y salvo la señalización de senderos, se ha desarrollado sin unos criterios de seguridad, tanto en la construcción como en la gestión y mantenimiento, estandarizados y comunes en todo el territorio nacional.

Otra de las novedades es que la perspectiva de la seguridad en montaña como una función relacionada exclusivamente con la prevención y respuesta a accidentes en montaña, es insuficiente hoy en día, y requiere la inclusión del objetivo de la salud en, y por medio de, los deportes de montaña. El seguimiento de la salud de los deportistas, la lucha contra el dopaje en la competición, la implantación de medidas higiénicas y de salud pública, la alimentación y nutrición en los deportes de montaña, la adaptación de los deportes de montaña a enfermedades crónicas o discapacidades (temporales o estabilizadas), o la promoción de la salud y el envejecimiento activo mediante la práctica de deportes de montaña y escalada.

El objetivo de implantar una cultura de la seguridad en montaña, al que esta candidatura va a dedicar todos los esfuerzos que sean necesarios, es que, a nivel interno y a nivel social, cada vez que las personas realicen actividades en montaña, dirijan su atención y acciones hacia la mejora de la seguridad y la salud.

El compromiso de la FEDME para que la seguridad y la salud sea lo primero en cualquier actividad deportiva en montaña, exige reforzar la organización, consultoría, coordinación y auditoría internas; incrementar la cooperación con otras organizaciones nacionales e internacionales en materia de salud, seguridad y rescate en montaña; integrar la recopilación, análisis y comunicación de información innovadora, útil y accionable para la seguridad y la salud en montaña; estructurar y potenciar la formación de seguridad en montaña; y aprovechar e innovar en la aplicación de tecnologías a la seguridad en montaña.

La FEDME es un estructura para liderar y articular la estrategia de seguridad y salud en montaña, pero exige la contribución de todos, desde técnicos y árbitros hasta deportistas. En esta tarea colectiva no sobra nadie; contamos contigo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *