Por Txema Iriarte, Domingo Fernández, Salvador Blanco, Javier Aradas e Inés Ballega

El senderismo ofrece una actividad de ocio deportivo en la que se busca el disfrute, el conocimiento y el reencuentro con el paisaje y el territorio. No está condicionado a ningún nivel de edad, ni estado o condición, por lo que se puede practicar durante toda la vida. Requiere del practicante una básica preparación técnica y física y no necesita materiales especializados, por lo que se considera un deporte para todos. Y es precisamente ese “todos”, lo que determina la importancia de esta actividad de base deportiva. Mirando a los practicantes de senderismo de los países europeos son: 40 millones en Alemania, 6,6 millones en Holanda, 15 millones en Francia y 15 millones en Inglaterra. En España son más de 4 millones los practicantes.

Como práctica deportiva se encuentra adscrita a la FEDME desde 1972, cuando se desarrollaba en el ámbito de los clubes y montañeros provenientes del ámbito urbano. Hasta los años noventa no trascendió ese marco de ocio deportivo, convirtiéndose en un fenómeno social con incidencia en aspectos no solo deportivos, sino también en la economía, el medioambiente, el patrimonio histórico, la cultura, el turismo, la salud, el desarrollo rural…

La FEDME y las federaciones autonómicas de montaña, somos el referente dentro de este entramado, al aglutinar al colectivo organizado más numeroso de senderistas en España, añadido a los más de 40 años de experiencia marcando senderos, siendo la red de los GR®, PR® y SL®, el sistema de marcaje de senderos más extendido y aceptado en España, conformando una red de aproximadamente 50.000 kilómetros señalizados y homologados.

En la vocación federativa de actuar en el campo del servicio público, y superados los primeros 20-30 años del senderismo desde el prisma de servicio deportivo-montañero, la FEDME y las federaciones autonómicas llevamos trabajando otros 20 años en trascender lo meramente deportivo, atendiendo al resto de connotaciones, desarrollando nuestras estructuras técnicas en pro de esos otros enfoques, que son inherentes al senderismo.

Y fruto de ese continuo trabajo, se han conseguido grandes logros en los ámbitos más cercanos, como pueden ser el medioambiental o el del turismo. En la actualidad, el senderismo forma parte de las estrategias de uso público de los Espacios Naturales Protegidos y es parte habitual de los planes de fomento del turismo. Existen al menos 9 decretos autonómicos, reguladores de la ordenación, señalización, homologación y conservación de los senderos; configurando un marco normativo sólido para el crecimiento y el desarrollo del senderismo y de los senderos homologados.

Tampoco nos es ajena la connotación del senderismo como motor de desarrollo económico sostenible de las áreas rurales. Más si cabe contrastando los siguientes datos:

  • En España, el 90% del territorio es rural, pero sólo el veinte por ciento de la población habita en él
  • Más del 70% de clubes que pertenecen a la FEDME, tienen su sede en localidades que no son capitales de provincia. Aunque no son los que tienen más miembros, la mayoría de los clubes de montaña españoles tienen su sede en el medio rural.

Hemos llegado lejos, pero aún nos queda camino por recorrer. En el propio ámbito deportivo, debemos asegurar la supervivencia de las estructuras que nos han traído hasta aquí, empezando por nuestros queridos clubes con sus guías benévolos (o monitores de club), defender y difundir el sistema de señalización FEDME, los senderos homologados y las redes compatibles, aumentar y concienciar en la cultura de la seguridad en nuestra práctica deportiva, seguir trabajando por la práctica inclusiva y accesibilidad de nuestra red, conseguir mayor atención y relevancia en el seno de la Administración Deportiva…

En otros ámbitos inherentes, debemos ser los referentes a la hora de canalizar o participar en las restricciones (ambientales, de titularidad de terrenos, de seguridad…) producidas por el propio éxito del fenómeno senderista, hemos de apostar por el senderismo como prescripción para la salud, debemos servir al desarrollo rural y como freno al despoblamiento, ofrecer alternativa al turismo tradicional…

Pero como dice el refrán: “A camino largo, paso corto”.

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