de la FEDME 2020

Introducción (cont.)

El diagnóstico inicial que presentamos se ha basado en los principales estudios y conclusiones de todos los Congresos, Jornadas Científicas Y Seminarios FEDME en los que ha participado la FEDME en los últimos años:

AñoCongreso/Jornada/Seminario
1999I Seminario declaración de Tenerife
2003II Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña
2005III Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña “Senderismo en Espacios Naturales Protegidos”
2008II Jornada Ciencia y Montañismo: Los glaciares como indicador del calentamiento global: el montañismo ante el cambio climático
2007IV Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña "Escalada en Espacios Naturales Protegidos"
2009II Jornada Ciencia y Montañismo. El montañismo en el marco de la Red Natura
2011V Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña. Educación ambiental
2011VI Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña. Carreras por montaña en Espacios Naturales Protegidos y Usos tradicionales y desarrollo rural
2012IV Jornada Ciencia y Montañismo. La seguridad en los deportes de montaña en el medio natural
2013VII Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña. La seguridad en montaña
2015CIMA
2017VIII Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña
2017VII Jornada Ciencia y Montañismo. Simposium sobre Seguridad: menores y carreras por montaña
2018VIII Jornada Ciencia y Montañismo. El futuro del montañismo en España
2019IX Jornada Ciencia y Montañismo. Cambio Global: Afectación en los Deportes de Montaña
2019IX Seminario de Espacios Naturales Protegidos y Deportes de Montaña.Actividades-Turísticas-Deportivas-de-Montaña-en-Espacios-Naturales-Protegidos

 

Así mismo, se apoyan en un cuestionario remitido a los presidentes de federaciones autonómicas y aportaciones recibidas de diversos técnicos, jueces y árbitros, deportistas y expertos, internos y externos, a la federación.

El análisis de la situación actual de la FEDME y que sirve de punto de partida en la elaboración del documento borrador del futuro Plan Estratégico de la FEDME es el que exponemos a continuación. Estos trabajos deben servir para redactar el Plan Estratégico FEDME 2021-2024 durante el primer año de mandato consultando a todos los actores implicados en el mismo.

Diagnóstico inicial

Fig1. Crecimiento federados en porcentaje con respecto al año anterior.

La FEDME ha tenido un crecimiento importante de clubes y federados en los últimos 15 años.  Si únicamente centramos nuestra atención en el número global de federados el resultado es evidente, y aunque en 2018 ofreció signos de debilidad, el crecimiento ha sido lineal y constante en estos años. 

Los estudios muestran que el crecimiento ha venido motivado por un mayor número de aficionados, por la aparición de nuevas modalidades deportivas, en especial de las carreras por montaña, y por la implantación de leyes de tasas para el cobro del rescate en algunas Comunidades Autónomas.

Igualmente, el aumento de clubes ha sido importante en este tiempo. Todo apunta que en este caso este aumento ha estado muy relacionado principalmente con el auge de las carreras por montaña.


 

Fig2. Evolución del número de clubes


 

Fig3. Crecimiento de clubes en porcentaje con respecto al año 2004

 


Fig4. Comparación de la evolución de federados 2004-2019

El problema surge cuando estudiamos con detalle cómo se ha producido este crecimiento, en concreto si analizamos cómo han crecido las licencias autonómicas y cómo lo han hecho las licencias FEDME. Se observa enseguida que las licencias autonómicas han tenido un crecimiento espectacular en relación las licencias FEDME.

Por ello, este crecimiento general hay que contextualizarlo, puesto que si lo analizamos fijándonos en el crecimiento de licencias autonómica frente a las licencias FEDME, se observa que las licencias autonómicas son las que en realidad han aumentado, mientras que el porcentaje de las licencias FEDME va claramente a la baja.

 

Fig5. Totales de federados 2004-2019

 

 

 

Fig6. Porcentajes de federados 2004-2019

Fig7. Porcentaje de incremento anual de clubes y federados 2004-2019

Por otra parte observamos una pirámide envejecida. El análisis de las edades de nuestros federados y federadas lo demuestra claramente.

Fig8. Pirámide de población FEDME 2019

Así mismo la FEDME ha crecido mucho en modalidades deportivas en los últimos años, y aunque ha habido una focalización en la competición, paulatinamente se ha dado cada vez mayor relevancia a materias como el medio ambiente y la seguridad.

Este crecimiento se ha producido en el marco de una cierta desorganización interna, absorbiéndose muchos cometidos y en algunos casos produciéndose una saturación de tareas en algunos de los trabajadores de la FEDME, como es el caso de la Dirección Técnica. Ha llegado el momento de estructurar una nueva FEDME del siglo XXI. No se trata de una revolución, sino de una adaptación a los nuevos tiempos y a la estructura autonómica del montañismo español, respetando los avances realizados hasta el momento.

La diversidad de modalidades y deportistas, así como los desequilibrios económicos y sociales entre algunas Comunidades Autónomas y sus federaciones deportivas, hace imprescindible vertebrar tanto los intereses y necesidades de las federaciones autonómicas, como el propósito de equilibrar territorios y corregir los déficit de crecimiento tan desiguales que se dan en España, todo ello dentro de un proyecto integral del montañismo nacional. 

La piedra angular en este proyecto son las federaciones autonómicas y nuestros clubes. Se debe hacer una defensa a ultranza de los mismos. Hay que conseguir atraer y retener a nuevos montañeros de ambos sexos desde edades tempranas. Hay que apoyar a nuestros equipos nacionales para que representen a España internacionalmente en las mejores condiciones. Hay que crear las estructuras e instalaciones necesarias para que nuestros jóvenes con talento desarrollen al máximo su potencial. Hay que modernizar las estructuras de la FEDME para dar la respuesta adecuada tanto a los intereses de los deportistas que compiten como a las del resto de nuestros deportistas.

Necesitamos crear estructuras que faciliten el impulso y desarrollo de los valores que son nuestro ADN, los objetivos con trascendencia, así como actividades de interés general. Objetivos cívicos, educativos, culturales, científicos, deportivos, y saludables. Actividades de asistencia social, de cooperación al desarrollo, de defensa del medio ambiente, de fomento de la economía o de la investigación, de promoción del voluntariado o similares.

Por otra parte, aunque la candidatura nace de personas que son buenas conocedoras del funcionamiento de la FEDME, en esta fecha, para la realización de este análisis y diagnóstico inicial, se ignoran cuestiones importantes que pueden afectar  a futuras decisiones, tales como la situación actual de vigencia y limitaciones de cláusulas de contratos y convenios.

Sin embargo, existe una fortaleza importante estructuralmente,  ya que la FEDME está muy saneada económicamente. El funcionamiento y organización de la FEDME debe guiarse por los principios de la profesionalidad de la gestión; austeridad y rigor presupuestario en el gasto; participación y cercanía con las federaciones autonómicas; y generación de recursos externos como garantía de nuestra proyección social. 

Por el contrario la mayor amenaza viene motivada por la gran dependencia que tenemos de los ingresos por licencias federadas. La autonomía financiera se adquirirá con mayor garantía, sin depender del CSD o resto de administraciones. Hay que unir esfuerzos en base a la tarjeta FEDME. El número de licencias FEDME debe crecer. El objetivo debe ser llegar a ser la tercera federación deportiva española después del futbol y baloncesto.

Para ello hay que fidelizar a los ya federados, atraer a los federados autonómicos, convencer a deportistas que optan por seguros privados o se federan en otros países, conseguir que los socios de los clubes se federen y dar a conocer las ventajas de sacarse la licencia a los deportistas que no se federan. 

Para articular un plan ambicioso de crecimiento de licencias hay que dar más valor a la tarjeta. Ser federado debe implicar tener más ventajas que exclusivamente contar con la cobertura del seguro. Se deben de conseguir beneficios para el poseedor de la tarjeta mediante convenios y ayudas con entidades comerciales, mercantiles y culturales. 

El seguro federativo necesita ir hacia la unificación pero al mismo tiempo disponer de flexibilidad. Se debe estudiar el alcance del seguro obligatorio deportivo, pensado por el legislador para la competición, y los seguros que necesita la mayor parte de nuestros federados, que no participan en competiciones. Igualmente debe considerarse qué línea seguir en el aseguramiento de modalidades deportivas que no recogen nuestros estatutos, tales como el esquí alpino, la BTT, la espeleología… Algunas de ellas tienen una mayor siniestralidad y pueden llegar a encarecer las pólizas.

La licencia digital y la eliminación del papel es un reto que debe lograrse cuanto antes, así como la concentración en una APP de todas las prestaciones de la FEDME, desde senderos hasta compras o clasificaciones. 

La parte más importante de los ingresos de la FEDME es la que proviene de las tarjetas federativas FEDME. Si los federados FEDME van a la baja el presupuesto se verá mermado, y los servicios que podremos dar a nuestras federaciones autonómicas y a nuestros federados se verán afectados. Todos debemos ser conscientes de la importancia de la licencia FEDME y tener siempre presente los valores de solidaridad y compañerismo, siempre presentes en nuestros deportes. Debemos pensar en las federaciones más pequeñas y con menores recursos. 

La FEDME debe ser una federación donde todos los estamentos que la forman (federaciones autonómicas, clubes, deportistas, técnicos y árbitros) se sientan partícipes y parte de ella. Los presupuestos deben ser participativos.

Hay que conseguir una mayor implicación de la mujer en nuestros deportes. Incrementar el número de mujeres en puestos directivos y que su presencia sea una realidad en todos los estamentos y actividades. Hay que crear redes de comunicación entre mujeres deportistas de montaña y sinergias con todas aquellas organizaciones que faciliten este objetivo.

La internacionalización de nuestra federación es un hecho evidente. El olimpismo debe servir para crecer y potenciar nuestros deportes. Al mismo tiempo va a exigirnos un esfuerzo importante en la búsqueda de recursos, patrocinios y becas para nuestros deportistas.

Un punto muy importante y significativo es que la FEDME no tiene una identidad propia reconocible por los ciudadanos españoles fuera de la competición y del mundo federativo. Tiene que ser conocida por el gran público. Tiene  que apostar por un eje conceptual para ser conocida y “venderse” como organización apostando por ciertos valores y ofreciendo conocimiento para ser creíble.

En 2022 se celebrará el Centenario de la FEDME, que se constituyó el 1 de julio de 1922 bajo el nombre “Federación Española de Alpinismo”. El evento ha de difundirse y aprovecharse para dar pasos de gigante en el terreno del conocimiento social. 

La FEDME debe ser la federación de referencia para el colectivo montañero español. Es imprescindible la alianza con entidades y organizaciones que tienen objetivos comunes y que sumando pueden dar a la FEDME visibilidad social, conexiones de interés e incluso federados. Por ejemplo asociaciones de Scouts, ecologistas, mundo rural, turismo activo, profesionales de la montaña, profesionales del deporte, educadores… 

El senderismo es la modalidad más practicada por nuestros de federados. Ya son una referencia las marcas de senderos registradas por la FEDME, utilizándose incluso por las administraciones como si fuesen un patrimonio común. Para posicionarse es trascendental un buen buscador de senderos que sea la referencia en el mundo del senderismo. El comité de senderos debe potenciarse y trabajar en esta línea. 

Se debe avanzar en la posibilidad de homologar o certificar instalaciones como rocódromos, reequipamientos de vías, etc. al igual que se homologan senderos. 

El deporte no competitivo está ligado a la salud. Hay que impulsar la “receta deportiva” y los contactos con el CSD, con el Consejo General de la Educación Física y Deportiva (Consejo COLEF), con organizaciones médicas y administraciones vinculadas a la salud. Hay que conseguir que los médicos receten modalidades de montaña, como el senderismo o marcha nórdica en sus consultas. Hay que explorar la posibilidad de crear una tarjeta “salud FEDME” gratuita y, tras previa inscripción, enviar información sobre senderismo, salud, seguridad… 

La protección del medio ambiente de este entorno frágil debe ser nuestro compromiso ineludible con las generaciones futuras. Hay que asumir que muchos de los visitantes del medio natural son turistas, personas interesadas hoy día por el paisaje, el impacto ambiental, la gastronomía, el patrimonio cultural, etc. No se puede considerar el montañismo como algo aislado si se quiere tratar de llegar a esos visitantes del medio natural. El desarrollo de los deportes en la naturaleza y el desarrollo rural debe ser sostenible. 

Al igual que existe un convenio de reciprocidad de refugios de montaña, debe existir un convenio de reciprocidad interno en la FEDME. Las federaciones autonómicas que no tienen refugios pueden buscar convenios con albergues, hoteles de montaña, etc. que pasen al buscador de la FEDME al igual que ya hacen algunas federaciones autonómicas. 

La formación hay que potenciarla al máximo.  Además de la formación de carácter técnico vinculada a la competición, árbitros, entrenadores, etc., hay que llegar al ciudadano con videos, cápsulas formativas… que han demostrado son un excelente camino. Hay que dirigirse a los visitantes del medio natural, de los cuales muchos se consideran a sí mismos turistas o paseantes. 

En una sociedad cada vez más envejecida y tecnológica la juventud es, más que un recurso futuro, un presente imprescindible. Familias, colegios, asociaciones juveniles y empresas acuden de manera habitual al medio natural con menores, sin embargo nuestros clubes y federaciones cada vez tienen una edad media más avanzada.  Los jóvenes son el futuro de nuestro deporte, nuestros clubes y federaciones y son los herederos de ese legado inmaterial que es el montañismo. El futuro está en los jóvenes y niños. Además de las actividades de competición que se están realizando será preciso llegar a los colegios diseñando un plan por parte de la FEDME que solo podrá llevarse a cabo con la ayuda de las federaciones autonómicas. Para ello la Red Estatal de Educación Física en la Naturaleza (REEFNAT) puede y debe ser una extraordinaria herramienta con la que debemos trabajar conjuntamente aunando fuerzas y voluntades. 

El montañismo inclusivo y adaptado, así como personas con riesgo de exclusión social tiene que encontrar una atención preferente en FEDME. El senderismo, la escalada en rocódromo o la marcha nórdica pueden dar una respuesta terapéutica social. 

La FEDME debe eludir los presidencialismos individualistas como modelo de gobierno y gestión. Hay que entender la Presidencia como órgano de dinamización de equipos de trabajo, liderando y motivando a los diversos colectivos que conforman esta entidad poliédrica. Se debe buscar el trabajo en equipo y delegar en los comités o directivos, priorizando objetivos dentro de un Plan Estratégico Cuatrienal.

Ahora más que nunca hay que conseguir un equilibrio natural entre la competición y las señas de identidad clásicas del montañismo. La FEDME debe garantizar no solo la organización de todo tipo de competiciones, cada vez más variadas y numerosas, sino también salvaguardar los principios a los que aspiran muchos de nuestros deportistas como son el disfrute, deleite y bienestar que sienten cuando se encuentran en la montaña sin ninguna pretensión mayor que disfrutar de la libertad, magnitud y grandiosidad que ofrece la montaña. 

La práctica de actividades deportivas en montaña es un valor fundamental para nuestra sociedad. La montaña es trabajo en equipo, esfuerzo, cooperación, compañerismo, espíritu de sacrificio, compromiso, respeto, responsabilidad, ética y… pasión. Por ello la FEDME debe ser una federación de valores, viva y transcendente socialmente, que alimente a nuestra sociedad en estos principios y valores desde edades tempranas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *